Llegué a Tijuana y la ciudad se caía, parecía que era una señal de que no debo volver. Eso me obligó a no hacer tantas cosas como quería, gente se enojo conmigo por no verme, pero igual, aunque en algunos casos me duele, en otros pienso, por qué carajos siempre, siempre tengo yooo que ir a sus casas, salir en su búsqueda y nadie es capaz de decir voy a tu casa, te llevo. No, si yo quiero verlos debo buscarlos, ir a su casa y volver tarde a la mía en taxi. No, porque ahora soy una peatona en Tijuana que viven en la 5ta chingada y con la lluvia se pone peor trasladarse. Sorry, neta sorry.

Además vine a arreglar cosas, trámites, ni tan de pari porque ni dinero tengo. Sorry gente, sorry, neta.
* * * *

Comentarios

Entradas más populares de este blog