Aquí en la casa hay dos pericos, chiquitos, justo debajo de mi ventana. No sé si alguna vez lo había posteado pero los odio. No, no tanto como levantarme temprano, pero sí. Es decir, ellos son en parte la causa de que me tenga que despertar temprano y de malas. Gritan, no, no hablan, no dicen ni una sola palabra, sólo gritan como histéricos y sobretodo en la mañana. Pelean con las aves que tienen su nido en el limonero que está en el patio, y entonces me dan ganas de ahogarlos. Pero no lo hago. A veces bajo y les grito que se callen o les doy una galleta o me pongo más histérica. Yo creo que les gritan a las otras aves, porque también nos visitan colibrís, por envidiosos, porque ellos están encerrados, pero ya les hemos abierto la jaula y no se salen.

La perica está pelona de todo el frente, y el perico está calvo, la gente que viene y los ve, les da ñañaras, pero según vi en el discovery channel y el animal planet, se quitan las plumas cuando están deprimidos. Osea que la pobre perica está deprimida y se picoteó hasta quitarse las plumas. Pero gritan, gritan como histéricos, como loquitos, y me dan ganas de romperles el cuellito, pero no, mi espíritu ecologista no me lo ha permitido.

¿A nadie le interesa adoptarlos?
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