Lo espere tanto que creo que imagine miles de finales posibles, y es que tanto tiempo después no estaba lista. No sé cuándo dejé de esperar, pero ha llegado, la noticia, tan tardía como cuando recuerdas la respuesta de la última pregunta justo cuando ya haz entregado el examen.
Tan tardía como la llamada de cumpleaños que recibes una semana después. Tan tardío como decirle a alguien "te quiero" cuando ya se ha muerto.

Espere tanto esas palabras que ahora que las he leído me he dado cuenta que no sólo hoy, sino siempre ... siempre fue tarde para los dos.
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