jueves, noviembre 20, 2003

-Ey párate, párate que va a hacer pipí en un bote.- Victor se para y como 3 weyes se bajan de la camioneta a miar (¿o mear???). Suben.
-Y ya dejen de pistear con una chingada- grito yo.
Hace apenas un par de horas que salimos de la ciudad rumbo al DF y estos mongoles quieren pararse en cada caseta. Qué no ven que nos faltan como 8 o más casetas, y al paso que vamos no llegaremos al concierto.

Vamos todos a ver a A.F.I. al Salón 21 del D.F. nos vamos todos en bola para que salga más barato, somos muchos y sea más rápido. Allá nos prestarán un departamento de la novia rica de Becker, así que no me quedaré con mi familia. Por un lado está bien porque todos en mi familia querrán conocer a mi novio y no querré presentarlo y por otro lado, no tanto porque domir en sleepings y no en cama rica de mi abuelita y con puros batos no es tan chido, pero igual. Sólo vamos Alicia y yo de morras. A ella la acabamos de conocer, siempre va a comprar discos al tianguis al puesto de Victor y B. es chida pero está morra.

Al fin luego de detenernos a echar gasolina y agua la camioneta llegamos al D.F. Entramos por Naucalpan, ahí nos esperan para guiarnos al depa. Nada, por aquí no es. Damos vueltas y Victor se está estresando porque los chilangos manejan pa´la chingada, y sí. Pablotas está histérico porque está usando el roaming de su celular y no damos con el lugar. Yo estoy de malas. Siendo que en el DF todos las calles tienen nombre por qué carajos no nos dan mejor la dirección. Estamos en el Estado de México, es lo mismo pero no damos una.

La morra ya se fue a recoger a los que llegarán por avión y ahora su hermana nos dirige por teléfono para llegar a su casa y o el departamento. Llegamos, al fin. Ahora su mamá se ofrece a llevarnos (guiarnos) al Salón 21 a Polanco, ahí vamos, de satélite a Polanco hacemos 8 minutos, oooochooo. Así maneja la loca de la hermana, echa la madre como si trajeramos bocho y no una camionetota de semejante tamaño.

Al fin llegamos. Que bueno porque yo estoy histérica. Al menos iba de copiloto y no aplastada con todos, tengo el poder del radio, asiento y ventana para mí. Ah pero eso sí, las cervezas que no se acababan me las daban a mí para tirarlas por la ventana (el líquido, nada más, y así tirar los botes en bolsas) Se me apesta la mano y yo ni pisteo.

Al fin entramos, toca Ducto. Al final de Ducto un imbécil le pega a una señora en la nariz porque le dijo cuidado. Chale están locos. Me salgo de la bola y me voy a una orilla. Ahí estoy, entre que veo y no veo. 2 tipos al lado me dan serenata y me cantan las canciones. Quiero matarlos. Al frente una pendeja mueve sus chinos güeros como si estuvieramos en concierto de Metallica. Doy un paso atrás, insiste en golpearme con sus cabellos, doy otro paso atrás. Mi novio sabe que si insiste la vieja la voy a madrear, ya tengo el puño cerrado pero la divinidad la ayuda y se marcha. Bien. El concierto rifa y esperamos afuera el after party de los ducto hasta que nuestros pies piden sentarse y el estómago comer.
- Que es en Casas Grandes de la Narvarte- Damos miles de vueltas. La chilanga no sabe llegar, no hay party, la dirección está mal.

- Es que a esta hora no hay nada abierto más que tacos wey- dice alguien.
- Sí, tú, en todo el D.F no hay nada 24 horas je je- pienso yo- Deberíamos ir al Café de Chinos de Revolución. Comen en un Oxxo yo sólo quiero dormir.

Estamos en la Roma, ahí está el mini depa que nos prestan. Al final dormí como pude en el suelo, me bañé con agua caliente en 3er. lugar por la gran amabilidad de Pakito y Pablotas (me quieren). -Pobre Alicia, no son tan atentos con ella, casi nadie la conoce-, y después de comer-desayunar en la Z. Rosa vamos de regreso. Otra vez soy copiloto. Y esta vez nada de pararse a miar.
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