Ahí estaba con todo y su maceta para que me la llevara, pero no podía. Me guardé las lágrimas en lo más hondo para no hacerla llorar y que no se diera cuenta del terrible miedo que me da dejarla sola. En el aeropuerto de pie,chiquita como es ella con sus ojitos hinchados y con la frase no te vayas guardada en la garganta. Quería decirle "perdón" pero no serviría de nada, el avión esperaba.
Mi tulipán.
Afuera del turístico le besé su frente que olía incienso, ella no dejaba de sollozar y por más valiente que yo era las malditas lágrimas me estaban ganando. Ella ya se iba y era martes, muy pronto para decirnos adiós. Pero ella debía irse para que como siempre su vida fuera todo menos cotidiana ahí estábamos, ella esperando a que yo entrara al baresito y yo esperando verla partir. Y así fue, cuando vi que ya se iba no pude evitar sentir que me rompía. Un empujón del Tambor bastó para que las lágrimas se vieran interrumpidas y olvidaran por un momento cuánto la van a extrañar.
Me Mesita Cotidiana.
En el fondo no quería que fuera a la tokada porque así evitaríamos la cursi despedida, que vendrá después del regreso de Chiapas y entonces se que ahí, las dos haremos como que nada pasará. Como que nos veremos pronto y platicaremos. Ella tan ella tan parecida a nadie. Tan sensible que le da miedo, tan fuerte que no lo reconoce tan ajena a ellas que la magia no le alcanza.
Mi bruuja.
Sabía que esa despedida me dolería mucho más que cualquier cosa, y así fue. Sólo bastó un abrazo para que yo sintiera que le dejaba un trozo de mí. Me subí al carro haciendo que no pasaba nada, que platicaría con él como si nada, y en el primer semáforo las lágrimas ganaron la batalla; sólo pude sentir como escurrían por mi cara y por más que intentará que saliera palabra alguna... sólo dije... me da miedo dejarla sola. Es fuerte pero éramos dos.
Mi monito.
Sé que si seguía abrazándolo me iba a dar por ponerme sentimental y a él también, que nos iba a dar por hacer más gestos de los que hacíamos y preferí que todo fuera rápido, un beso, un abrazo y un te voy a extrañar después del te quiero mucho.
El Foglio.
Sabía que él estaría en el Turis y ahí sería la despedida. Me consoló la despedida de la Patchouli y evitamos el decir que ya no nos veríamos. Nos debemos un sótano y unas fotos.
El Chris.
Esperaba verla más tiempo, que esta vez eligiera vernos a nosotras, sé que nos quiere, que hará lo correcto, que cuando me dijo adiós le dolía. Me prometió lo que sabía que yo le pediría. Sin embargo, esperaba verla un poco más y no que se fuera tan temprano y menos, con él, con ellas.
Mi flaca, Blyn.
Su llamada era lo que faltaba, yo pensaba hacerlo, sí, de verdad, desde el aeropuerto, pero ella me ganó. Me deseó lo mejor y sé que la distancia no nos separa. Mi amiga, mi amiga del alma Bren.
Mi hermana.
Sus ojos reflejaban 10 años de historia, de historia rocker entre los dos. Amor y desamor, amistad y reclamos de antaño. Una dedicatoria y una huída rápida para no llorar. Se le va a extrañar, de verdad que sí.
Mi gordo.
Jejeje las despedidas si son largas.
* * * *
Mi tulipán.
Afuera del turístico le besé su frente que olía incienso, ella no dejaba de sollozar y por más valiente que yo era las malditas lágrimas me estaban ganando. Ella ya se iba y era martes, muy pronto para decirnos adiós. Pero ella debía irse para que como siempre su vida fuera todo menos cotidiana ahí estábamos, ella esperando a que yo entrara al baresito y yo esperando verla partir. Y así fue, cuando vi que ya se iba no pude evitar sentir que me rompía. Un empujón del Tambor bastó para que las lágrimas se vieran interrumpidas y olvidaran por un momento cuánto la van a extrañar.
Me Mesita Cotidiana.
En el fondo no quería que fuera a la tokada porque así evitaríamos la cursi despedida, que vendrá después del regreso de Chiapas y entonces se que ahí, las dos haremos como que nada pasará. Como que nos veremos pronto y platicaremos. Ella tan ella tan parecida a nadie. Tan sensible que le da miedo, tan fuerte que no lo reconoce tan ajena a ellas que la magia no le alcanza.
Mi bruuja.
Sabía que esa despedida me dolería mucho más que cualquier cosa, y así fue. Sólo bastó un abrazo para que yo sintiera que le dejaba un trozo de mí. Me subí al carro haciendo que no pasaba nada, que platicaría con él como si nada, y en el primer semáforo las lágrimas ganaron la batalla; sólo pude sentir como escurrían por mi cara y por más que intentará que saliera palabra alguna... sólo dije... me da miedo dejarla sola. Es fuerte pero éramos dos.
Mi monito.
Sé que si seguía abrazándolo me iba a dar por ponerme sentimental y a él también, que nos iba a dar por hacer más gestos de los que hacíamos y preferí que todo fuera rápido, un beso, un abrazo y un te voy a extrañar después del te quiero mucho.
El Foglio.
Sabía que él estaría en el Turis y ahí sería la despedida. Me consoló la despedida de la Patchouli y evitamos el decir que ya no nos veríamos. Nos debemos un sótano y unas fotos.
El Chris.
Esperaba verla más tiempo, que esta vez eligiera vernos a nosotras, sé que nos quiere, que hará lo correcto, que cuando me dijo adiós le dolía. Me prometió lo que sabía que yo le pediría. Sin embargo, esperaba verla un poco más y no que se fuera tan temprano y menos, con él, con ellas.
Mi flaca, Blyn.
Su llamada era lo que faltaba, yo pensaba hacerlo, sí, de verdad, desde el aeropuerto, pero ella me ganó. Me deseó lo mejor y sé que la distancia no nos separa. Mi amiga, mi amiga del alma Bren.
Mi hermana.
Sus ojos reflejaban 10 años de historia, de historia rocker entre los dos. Amor y desamor, amistad y reclamos de antaño. Una dedicatoria y una huída rápida para no llorar. Se le va a extrañar, de verdad que sí.
Mi gordo.
Jejeje las despedidas si son largas.
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