La Jazz y yo no somos muy compas, pero me cae muy, muy bien y me gusta platicar con ella, cuando tenemos oportunidad. Ella se me hace una muñeca animada, como si hubiera obtenido vida una muñeca y hasta tuviera voz de muñeca. Hoy la fuimos por ella para ir todas al party de la familia Orbit, y ahí cotorreamos un poquitín. Para ella y el Tavito lo mejor. La Jazz es una niña muy buena con ojitos de solecito. Que nunca pierdan su brillo.
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