Hoy me he dado cuenta que si algo le pasa a la niña que baila, me afecta. Es decir, si es bueno, siento muy suave, y si es malo me duele a mi también. Y hoy también me di cuenta de que (sí, sí cursilerías) la quiero muchísimo y de cuanto la voy a extrañar.
Como dice, que suave es tener una amiga que vive tan cerca de tu casa.

Mi nada cotidiana amiga.
* * * *

Comentarios

Entradas más populares de este blog