El sábado tuve algo así como mi despedida de soltera y fue muy vergonzoso. Sentada en una sillita abriendo regalos !Que pena!. No, de esas con globos y listones, no, era una silla normal, de comedor. Pero igual recibí muchas cositas suaves para mi futura casa. Y haciendo jueguitos típicos de las señoras. Jeje pero todas hicimos el ridículo. Lo único doble fue el rayador de queso con el que di tanta lata pero ya le encontré hogar al repetido. Que vivan los regalos.
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