Yo también hubiera dicho que si las cosas no te marchaban bien, volvieras a mí, que mi puerta estaría abierta. Pero no, ya no. No sólo por este nuevo amor y quizás, el único verdadero, sino porque además… sé que fuiste un sueño, del que a golpes desperté. Porque tú cerraste la puerta al salir, y yo, lo único que haré, será irme, y si un día, tu mente volviese a mirar el ayer y tu conciencia te diera piquetes de remordimientos, y tras tu arrogancia, apareciera mi amor desinteresado, sabrás, que sí, la puerta estará abierta, pero yo, ya no estaré dentro. Yo también me fui y no me había dado cuenta.
Ojalá, entonces, las cosas no te marchen mal.
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