SUEÑO
La noche de ayer, tuve un sueño extraño. Tal vez porque pronto será tu aniversario. No recuerdo bien la trama, ni como fue que apareciste, sólo sé que de pronto ahí estabas, y fue casi lo único que recordé al despertar. Como de pronto alguien me decía que te siguiera escribiendo porque tú recogías todas mis cartas, que todas las leías. Y de pronto, ahí estabas, frente a mí. Tu tono de piel era distinto, tu cabello más largo, pero tus mismos ojos grandes. Te veías más delgado, mayor.
Y te abracé, muy fuerte, muy fuerte y tú parecías dejarte abrazar más que abrazarme, como una disculpa y una súplica, entre dando y pidiendo ayuda. Y te dije cuánto te había extrañado, cuánta falta me habías hecho, como si de verdad hubieras vuelto. Como si pudieras volver. Y tú me decías que ahí estabas, que me habías escuchado, que me habías leído. Y quería decirte que entonces por qué te habías ido.
No sé si fueron señales, o simples recuerdos. Pero de pronto en el mismo sueño te preguntaba si ya habías ido a buscar a B. I. y tú me decías, que me habías escuchado, que te siguiera escribiendo, visitando, pero no me respondías; y entonces supe que no habías vuelto.
No sé si fueron señales o tal vez, recordatorios de mi subconsciente arrepentido por no visitarte últimamente, o si de verdad me dijiste algo que querías decirme. Al menos pude abrazarte muy fuerte y volver a verte.
Tal vez, sólo fue un sueño porque pronto será tu aniversario, tu aniversario luctuoso.
Cuánto te sigo extrañando.
* * * *
La noche de ayer, tuve un sueño extraño. Tal vez porque pronto será tu aniversario. No recuerdo bien la trama, ni como fue que apareciste, sólo sé que de pronto ahí estabas, y fue casi lo único que recordé al despertar. Como de pronto alguien me decía que te siguiera escribiendo porque tú recogías todas mis cartas, que todas las leías. Y de pronto, ahí estabas, frente a mí. Tu tono de piel era distinto, tu cabello más largo, pero tus mismos ojos grandes. Te veías más delgado, mayor.
Y te abracé, muy fuerte, muy fuerte y tú parecías dejarte abrazar más que abrazarme, como una disculpa y una súplica, entre dando y pidiendo ayuda. Y te dije cuánto te había extrañado, cuánta falta me habías hecho, como si de verdad hubieras vuelto. Como si pudieras volver. Y tú me decías que ahí estabas, que me habías escuchado, que me habías leído. Y quería decirte que entonces por qué te habías ido.
No sé si fueron señales, o simples recuerdos. Pero de pronto en el mismo sueño te preguntaba si ya habías ido a buscar a B. I. y tú me decías, que me habías escuchado, que te siguiera escribiendo, visitando, pero no me respondías; y entonces supe que no habías vuelto.
No sé si fueron señales o tal vez, recordatorios de mi subconsciente arrepentido por no visitarte últimamente, o si de verdad me dijiste algo que querías decirme. Al menos pude abrazarte muy fuerte y volver a verte.
Tal vez, sólo fue un sueño porque pronto será tu aniversario, tu aniversario luctuoso.
Cuánto te sigo extrañando.
* * * *
Comentarios