Sí, lo reconozco, cada vez que mis amigas me cuentan que hicieron, que fueron, que vieron, etc etc, y yo no pude, me siento mal.
Y sobretodo ahora que sé que ya nada de esas cosas me tocarán, ni los partys, ni las tokadas, ni el café, ni la casa de Aymé con café rico, o el desmadre de Sandra con con té que huele rico y sabe mejor entre pláticas, comidas de la Vero y sus histerias. La locura de la Liza con sabor a Am Pm, la sobriedad de Blyn con sarcasmos risueños, las frustraciones de la Eri y los silencios de Brenda (O), los reclamos de mi Fede, la franqueza nada sutil de Charlie, las graaandes pláticas de la gran Chela que quiero tanto y que por cierto no he visto, los ay! Yvonne de Chris, taantas cosas que extrañaré. Y sí, siento envidia, envidia de que ellas se verá y yo no, y sí, es mi culpa, mi decisión, pero siento celos de cuando ellas hablan y digo nooooooooooo, no hables con ella, habla conmigo, pero no por envidia mala, sino porque ya las extraño tanto.
El ritual de comer con Brenda, tomar café, una vez por año pero siempre, mi Bren.
Que esta distancia no me olvide.
¿Me extrañarán?
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