Es chistoso, siempre que salgo con mi papá la gente nos ve extraño, como si no fuera mi papá y fuera mi marido, y obvio, lo ven con ojos de "viejo pervertido" y los pervertidos son ellos porque ES mi papá. La gente se extraña, que yo, siendo mujer llevé 12 años viviendo con mi papá nada más, que vayamos juntos al mandado; los de salchichonería siempre me dicen Señora y nos observan tan feo que me veo obligada a gritar: "Papá, ¿hay salchichas?" aún cuando ya sé que si o no, sólo para que sepan que es mi padre. Se extrañan que hagamos las compras, arreglemos la casa, comamos juntos, y hasta rentemos películas.
Por ejemplo hoy, después de ir a la Home Depot, y claro que ahí la gente que veía a mi papá comprar plantas y a los dos comprando llaves para la regadera y otras refacciones caseras pensaban que era un rabo verde, de ahí, fuimos a la tienda de los 10 pesos como dice mi papá, aunque realmente son 11. Ahí chocamos con mi mamá que iba con una vecina, platicamos poquito, fui por la maceta que necesitábamos y de ahí me fui a la Mas por un brassiere. Sí, fui a comprar un brassiere con mi papá y las cajeras con una carad de incredulidad bárbara! ¿Qué tiene? pienso yo, es mi papá.
Yo sé que para mucha gente no es común nada de eso, pero para mí sí. Me llevo bien con él, peleamos, discutimos, pero al final somos amigos. Eso es lo que importa ¿no? Al final, vivo con él, compartimos mucho más que el sofá, las pláticas interminables de madrugada nos han enseñado mucho de los 2, por qué no compartir las compras también.
Gente mal pensada.
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