Y odio tus pretextos. Busco mil pretextos para no quererte y no me doy cuenta de que tú me das motivos suficientes. Y debería, sí como tantas otras cosas, debería sentirme bien de lo que te pasa, pero esta vez no. No, esta vez no me siento bien sabiendo a que a medias me cuentas la verdad, que a medias me cuentas lo que pasa y por otro lado escribes frases cursis que ya no te creo, frases cursis que me parecen remedios a tu completa indiferencia.
Esto es una advertencia: O dejas de ser tan misterioso, o el misterio será mi huída sin que sepas siquiera si me fui de aquí o no.
Puedo desaparecer sin dejar rastro, y yo sí, sin una nota cursi que parece remedio casero.
* * * *

Comentarios

Entradas más populares de este blog