Tú haz sido el único que me ha visto llorar. Tal vez no lo recuerdes, tal vez ya lo olvidaste, pero de mis amigos, eres el único que me ha visto llorar, chillar como bb. Estábamos en la esquina de mi casa, tú me regañabas por algo o mejor dicho por él y mi necedad. Yo sólo te escuchaba y lo único que pude decirte fue:
- Todavía lo quiero para que me hago tonta.
Y no supiste qué decirme. Y me abrazaste, y yo no podía decirte que sabía que no sabías qué decirme pero que no importaba, que aun no importa, que sólo necesitaba llorar y que me abrazaras, que mi mejor amigo me abrazara. ¿Te acuerdas? Yo sí, muy bien, recuerdo mi llanto y tu carita de sorpresa y de tristeza por verme triste y no saber cómo consolarme. No recuerdo sí era verano pero creo que sí, la cosa es que yo me sentí triste y ahí estabas tú.
No sé si tú tengas quejas por dejarte solito en tus tristezas, yo creo que sí, no te sirve de nada que piense tanto en ti y te quiera tanto, que necesitas de mi tiempo que a veces no he podido darte, porque siempre lo he querido. Pero... pedirte perdón nada solucionaría esta tonta despedida.
Sin embargo, siempre recordaré mi llanto en el asiento del copiloto de tu carro, mientras yo no podía hablar de la tristeza y tú no podías hablar de consuelo, porque el consuelo me lo diste con tus ojos y tus brazos. Suena cursi no? ¿Y qué? Así lo recuerdo yo.

Comentarios

Entradas más populares de este blog