Hay algo a lo que aún no me he acostumbrado y que quisiera hacerlo.
Quisiera acostumbrarme a tus brazos acurrucándome sobre tu cama chiquita.
Acostumbrarme a tu silencio mientras diseñas y yo te observo.
Y acepto entonces todas las cláususlas del contrato y acepto el espacio pequeño a tu lado.
Estoy acostumbrada a los espacios pequeños y no tengo inconveniente de acomodarme en ellos.
Mi cuarto es pequeño y me gusta, mi casa es pequeña y me gusta.
Acepto viajar con maletas ligeras (y pesado equipaje) para acostumbrarme a vivir contigo.
* * * *

Comentarios

Entradas más populares de este blog