Duermo con una camiseta gris, jaspe como dirías tú. La olvidaste en tu última visita. Es de manga larga y me queda grande. Ya casi no huele a ti como los primeros días pero no pienso lavarla. No me importa si luego apesta a Yvonne con gripa y sábanas de semanas, tendrá vestigios de ti. Guardo en mi clóset una de color negro que aún conserva tu olor y que a diario respiro para tenerte un poquito más cerca. La pongo en mi nariz y aspiro mientras mis ojos ya se han cerrado y mi mente te ha traído hasta acá y mis manos te han dado un abrazo que quisiera envolverte cada noche. Un abrazo que dure hasta la noche que vuelva a verte.
* * * *
* * * *
Comentarios