Después de hoy me muero de ganas de abrazar mucho y muy fuerte a mi chaparro, de besarle sus ojitos color charco, a veces verdes y a veces castaños, de besarle la frente y no soltarlo, tal vez, para llevarlo conmigo sin que nadie me detenga. De abrazarme a mi gordo Saúl y reírme de sus tonterías que esconden sus miedos y sus complejos. Tengo ganas de llamar a Liza y tomarme un café de am pm o caminar en el centro y terminar en el sanborn's de la 4ta. comiendo molletes y riéndonos de que la gente nos crea lesbianas. De llamar a mi Bren Calvo y recordar pasados 10 años. De tomarme un cafesito con la Sandrita, sólo ella y platicar infinitamente, de caminar por la universidad con la Verito y comerme un mamut mientras ella saborea sus galletas de avena o su jicama sin limón. De hablar con la Aymé como cada domingo. De ir al café con las chicuelas, de salir a las tokadas, de cotorrear en la universidad con la Chela, de pelear con el Foglio, de ver al Chris... y de nuevo llamar a mi chaparro y reírme de sus chantajes. Pero es que se me acaba el tiempo, y no me alcanzará para tanto. Tengo que terminar la tesis, trabajar y una cita pendiente con Chris. Tengo ganas de comerme en un bocado a mis amigos y explotarlos más, pero ya no puedo y lo sé.
De algunos no quiero despedirme, de algunos no podré hacerlo. Y es que tengo mil motivos para quedarme y sólo uno para irme, pero ese uno me basta para saber que no quiero pensar en el hubiera, que quiero averiguar que hay más allá, y además, yo llegué a la Tía Juana con una fecha de caducidad en la etiqueta de mi lata y estoy a punto de vencerme.
I have to go.
Quédense conmigo.
* * * *
De algunos no quiero despedirme, de algunos no podré hacerlo. Y es que tengo mil motivos para quedarme y sólo uno para irme, pero ese uno me basta para saber que no quiero pensar en el hubiera, que quiero averiguar que hay más allá, y además, yo llegué a la Tía Juana con una fecha de caducidad en la etiqueta de mi lata y estoy a punto de vencerme.
I have to go.
Quédense conmigo.
* * * *
Comentarios