Después de quitarme el peinado de sofá con dosis de televisión y ponerme un suéter, me disponía a asistir al bloguita party del Turístico, pero el gran asfalto tijuanense no pensó lo mismo y la noche, la mala pavimentación y mi miopía (y la noche) me hicieron caer en un santo agujero que me ponchó la llanta. Mágicamente mi cruseta desapareció de mi cajuela y tuve que llamar a mi papá, con todo y que me disponía a cambiarla yo... Llamé a la Sandrita pa' avisarle que no iba... ya eran las 10 de aquí a que cambiaba mi llanta y la arreglaba.... Bueno, un tipo se paró (de esos con lo que guste cooperar) y me hizo el paro. Luego llegó mi hermana y mi papá y la Yvonne tuvo que ir a comprar una llanta nueva/usada, porque la de ella no servía, si hasta el ring se enchuecó poquito...
-Así has de haber ido- dijo mi papá.
-No, ni tanto, lo que pasa es que lo centré- dije yo.
La culpa es del maldito ayuntamiento si le debería de cobrar mis amortiguadores, mis llantas y hasta mi suspensión al paso que voy. Pero que importa maldito gobierno no le importa mantenernos en estas calles jodidas de grava chafa.
Espero que se la hayan pasado bien en el Turís. No creo que me hayan extrañado, jeje, ni me conocen la mayoría.
* * * *
-Así has de haber ido- dijo mi papá.
-No, ni tanto, lo que pasa es que lo centré- dije yo.
La culpa es del maldito ayuntamiento si le debería de cobrar mis amortiguadores, mis llantas y hasta mi suspensión al paso que voy. Pero que importa maldito gobierno no le importa mantenernos en estas calles jodidas de grava chafa.
Espero que se la hayan pasado bien en el Turís. No creo que me hayan extrañado, jeje, ni me conocen la mayoría.
* * * *
Comentarios