Como mi jettita se enfermó y tuvieron que llevarlo al Doctor, ayer pasé a formar parte (otra vez) del proletariado peatón, antes era del proletariado con carro, y como lo pronosticaban en el Weather Channel, llovió y había un aironazo criminal. No soy muy delgada, no tanto como para presumirlo, sin embargo, el maldito aire de ayer me empujaba tanto que yo sentía que volaba, y mientras caminaba a tomar el taxi estuve a punto de ser arrojada por el viento hacia la avenida en pleno siga, y cualquiera hubiera pensado que era un intento suicida, pero no, mis delirios de suicidio los dejé desde la secundaria; así que tuve que tomarme disimuladamente del puente para no ser aventada por el aire enojado con alguien que no soy yo. No hubiera sido nada romántico morir así.
Y hoy, no sólo el aire frío, sino el lodo. No conforme el clima con aventarme hacia los lados hoy me hizo caminar entre la maravillosa tierra tijuanense, puro maldito lodo parecido a la arcilla. Es increíble que una lluviecita vuelva loca a la Tía Juana. Ojalá salga el sol que si vuelve a llover es poco probable que salga de mi trabajo. Como los carros mis tennis se quedarán atascados.
Y hoy, no sólo el aire frío, sino el lodo. No conforme el clima con aventarme hacia los lados hoy me hizo caminar entre la maravillosa tierra tijuanense, puro maldito lodo parecido a la arcilla. Es increíble que una lluviecita vuelva loca a la Tía Juana. Ojalá salga el sol que si vuelve a llover es poco probable que salga de mi trabajo. Como los carros mis tennis se quedarán atascados.
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