Ayer Sandrita me dio un café para mi tristeza y después hardcoreamos largo y tendido. Fue una tokada arriba del Juglar que al menos a mí, me recordó porque soy punk. La música te golpeaba y las notas atravesaban tu piel y una mezcla extraña de fuerza, corage y energía con la no violencia. Bailar hard core como si quisieras matar algo, pero saber que no se vale la agresión. Golpes en el aire y poco alcohol.
Mi tristeza se curó poquito y el hard core sonaba por mi cabeza y mi cuerpo. Estaba en todo, energía musical.
Al salir alguien me gritó "Uy sí, la popular" y sé que lo hizo con toda la malavibra, pero no me importa, yo sí creo en el hardo core y en la no violencia.
Música de movimientos urbanos, música con filosofia de vida. ¿Cómo algunos pueden no amar al hard core?
Mi tristeza se curó poquito y el hard core sonaba por mi cabeza y mi cuerpo. Estaba en todo, energía musical.
Al salir alguien me gritó "Uy sí, la popular" y sé que lo hizo con toda la malavibra, pero no me importa, yo sí creo en el hardo core y en la no violencia.
Música de movimientos urbanos, música con filosofia de vida. ¿Cómo algunos pueden no amar al hard core?
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