miércoles, agosto 14, 2013

Crear, crear, creer. Olvidar, recordar, comenzar. Respirar, respirar, respirar...

1 comentario:

Mario Verber dijo...

Un día intercambié unas palabras por internet con usted.
Yo investigaba el grado y desaparición de palabrasr que únicamente se escuchaban en Tijuana de los 70's.
Me puse a pescar series de palabras por google(tango + raite + ranfla, por ejemplo)y me topé con un artículo que hablaba sobre "la reputación de una ciudad justo cuando se recuperaba"(creo).

Bueno, ya han pasado años desde aquel esporádico intercambio.
Ya había leído dos o tres publicaciones. Estaba muy feliz de leer sus escritos. Leerlos era algo muy emocionante para mí.

Estoy seguro que se lo dije. Con el respeto y la distancia suficiente para darle su espacio. En internet, eso es algo que valoro mucho cuando alguien no me conoce.

Hablando de ese espacio, porqué estoy aquí. Encontré su nombre mientras limpiaba una computadora vieja, estaba en el historial del browser de hace 2 años.

No sé qué sucedió en el Zorro, pero recuerdo regresar de vez en cuando y leer un poquito. Para mí era el equivalente a visitar a un viejo amigo. Usted ni enterada, pero ese amigo era su escritura.

De repente, el Zorro sufrió cambios y no quise ni preguntar. Y no quiero saber qué pasó. Tengo demasiadas malas experiencias en espacios de ese tipo que ni al caso comentar.

Como le decía, apareció su nombre hoy, y me tomé la libertad de buscarla con la esperanza de leer sus publicaciones en otro medio.
Sólo encontré esto. Su nombre no está, pero es usted. (sólo leí un par de mensajes para darme cuenta que es usted, luego empecé a leer uno más largo pero después de 4 líneas me di cuenta que este es un espacio privado que debe seguir como privado e inmediatamente lo dejé de leer porque yo sé lo que es escribir así. Quise salir corriendo, como cuando uno está en un restaurante por primera vez y buscando el baño uno se equivoca de de puerta entra a la bóveda de valores. No toqué nada, cerré la puerta.

No borraré este mensaje para simular que nunca estuve aquí. Lo dejaré porque me quiero despedir. No regresaré. Ya no me preguntaré por usted o por sus líneas. Si un día regresa, le hará mucho bien al mundo.

Cuídese. Y pase a saludar a una de las redes sociales cuando guste. Me dará gusto saber de usted.

Sinceramente
Mario Verber.