callesmojadas

Romantic verbs. Palabras hechas de hechos no echados.

sábado, noviembre 29, 2003

Y hoy canto:

El mundo fue sólo de los 2 y para los 2, su hogar unas nubes tendidas al sol
en sus miradas amor, en su respuesta sí y para su dolor un solo fin.
Él se fue, los cabellos pintados de gris. Ella dejó de cuidar las flores del jardín
y le decia ven, tenemos que vivir.

Y los muchachos del barrio le llamaban Loca y unos hombres vestidos de blanco le dijeron ven
y ella gritó: No Señor ya lo ven, yo no estoy loca, estuve loca ayer pero fue por amor.

En el Hospital en un banco al sol se la puede ver sonreír consultando su viejo reloj
pensando que ha de venir aquel que se marchó y se llevó con él su corazón...


Ay Mocedades, que bonito, que bonito.
Soy una cursi y qué. Y es que tantos sino es que todos esperamos de alguna manera (alguna vez) a aquel que se marchó.
* * * *

viernes, noviembre 28, 2003

Me sentaba en su colchón a platicar, me gustaba poner mi cabeza sobre ese carey bear rosita que alguien que le dijo que la quería, le regaló. Tomaba dos tacitas de café rico con canelita, que ella me preparaba. La escuchaba atenta hablar, la veía bailar y escuchaba también atenta su silencio frente a la compu. Siempre veía las mismas fotos pegadas en su pared y sus miles de cremas, casi todas, robadas.
Alegábamos de sus libros, a mi me gustaban todos esos cursis que a ella le regalaban y que ella consideraba aburridos, temía decirme que yo era una cursi, pero con todo y todo siempre escuchaba lo que tenía que decirle. No sé si creía en mi palabra, si me creía más firme, pero me hacía caso.
Y eso mismo sigo recordando, como yo veía mis pies sobre su colchón mientras hablábamos, las llamadas de los domingos y el café rico en su casa. Nunca Cotidiana.

Yo dormía en la cama tipo sillón frente a la compu, que compró su mamá para las visitas. En su casa siempre hay visitas. Casi toda la carrera nos sentamos una al lado de la otra. Yo comía mamuts y ella galletas de avena que no compartía con nadie. Tomábamos chocolate caliente. Cuando hablábamos en su cuarto yo me sentaba en la cama de al lado y ella de la suya, en la que nunca dormí. A veces, mientras hablábamos la veía hacer pasos de ballet y estirarse, estirarse, estirarse como gato, largo, largo y hablar y callar, siempre se callaba algo, que a veces me contaba, a veces no. Me esuchaba cuando debía y con pláticas intrascentes nunca me hacía caso. En su casa tomábamos jugo frío del refrigerador. Amanecíamos desveladas los domingos y su mamá nos esperaba con el desayuno listo. Creo que todos en su familia me vieron en pijamas. Siempre de negro, como bruja, para mi un hada. Nos gustaba bailar, 80´s siempre 80´s. Y eso extraño, tantos días juntas, siempre juntas.

Intentaba sentarme entre su desmadre del cuarto que ahora es rentado por alquien más. A veces me sentaba sobre la cama, otras sobre el suelo, a veces en el comedor, otras en la sala. Tomaba siempre un té rico de sabores diferentes, mientras los tic-tac de los relojes no dejaban de sonar. La escuchaba atenta y la dejaba convencerse de cosas que yo ya sabía no era lo que ella realmente sentía. Siempre comía con mucha sal y escondía de mí los sobres para que no la regañara. Tomábamos café de maquinita, del mismo lugar, a veces variaba el sabor. Discutíamos de música y la escuela. Pásabamos horas escribiendo en libretas en vez de poner atención a las clases. Éramos Robin hood y Batman. Yo 1.70, ella una 1.50. Siempre se sentó detrás de mi, para que con mi espalda pudiera cubrir las siestas largas que tomaba en las clases aburridas o cuando se desvelaba. Su carro siempre era un desmadre como su cuarto, pero no había nada que no tuviera. Su cabeza hecha bolas y olvidadiza pero siempre tenía tiempo para un café. Eso recuerdo, siempre guerrera como un jedi, siempre frágil como un Tulipán.

Siempre en Tijuana, siempre Urbanas.
* * * *

Y por qué no mejor te vas tú al carajo, digo yo.
* * * *

miércoles, noviembre 26, 2003

Y siguen....
Hoy fui a Gigante a comprar lo que me hacía falta para la comida, hice enchiladas de receta rica de mamá y cuando llego a la casa me doy cuenta de que olvidé comprar las tortillas. ¡Bah! lo esencial. Y eso no fue todo, hoy fuimos al cine (a ver 21 gramos por cierto, muy buena) y mientras íbamos en el elevador me puse el suéter. Pero al buscar el cuello para arreglarmelo resulta que me lo puse al revés. La parte frontal en la espalda. Al menos me di cuenta en el elevador y no paseé (o pasié?) en Centro Magno con el suéter al revés.
Revés yo soy, diría Café Tacvba.
Chale.

Siguen mis lapsos.
* * * *

martes, noviembre 25, 2003

Ah y lo olvidé hasta que comenzó a dolerme, mi lapsus pendejus no sólo fue el agua, sino que además con mi salsita de los huevos ahogados que me quemo el paladar en el primer bocado, se me hizo una ampollota que se revento y como duele.

Te digo.
* * * *

Lo mejor de mi fin de semana fue que me compre el cd de los Hombres G ¿estamos locos o qué? (casi el único que me falta) por tan sólo 49 pesitos. Yeah yeah!

David Summers era algo así como mi príncipe azul ideal. Romántico hasta morir, simpático, no muy guapo -como él decía, Yo la verdad no me encuentro tan guapo, un poco simpático, un poco maniático (chicas cocodrilo)- sarcástico y sobretodo español. Me encantan. Alguien alguna vez me pregunto si tenía alguna preferencia por europeos, asiáticos etc. Y dije que no, que no tenía y ahora lo pienso y aunque jamás he despreciado el producto nacional, los españoles me encantan.
Me gusta su acento, su perfil, sí, ese de nariz grande, su piel blanca no pálida y su cabello oscuro. Que se le puede hacer. Además era cantante, y no era popero, era rock pop de su época. Ahora sería un pop baladesco, pero antes no.
Lo tenía todo, no usaba drogas, no tomaba mucho, su vida y sus letras eran simples, de acuerdo a su edad. Chicos simples con problemas de adolescentes y corazones rotos. Tenían respuesta a todo, para ponerte feliz o hundirte en la tristeza.
¿Quién no ha llorado con Temblando? ¿Quién no se ha consolado con Mis amigos y quién no ha bailado con Nuestro Bar? Todos los rockeros tienen covers de ellos.

Sí, David Summers era mi príncipe azul ideal. Lo malo es que él era ya un joven y yo era una niña. Por eso nunca me aferré a mi súper estrella. Je je.

El mejor de todos, lo tenía todo, romántico, sarcástico, alto, delgado, simpático y cantaba que era una gozada.

Sí, sí, soy fan de los Hombres G, siempre, siempre.
* * * *

Lapsus pendejus, como diría Sandra. De esos tuve varios ayer y un par hoy.
1.- Primero cuando fui al Doctor a revisar mi uña mal cortada y mal crecida, no vi la rama ancha de un árbol que estaba sobre la banqueta y mi brazo izquierdo chocó con ella. No me quise ni sobar, pero me dolió tanto que de seguro no hubiera podido pronunciar palabra.

2.- Luego, al volver a casa, entro a la cocina y no le mido bien y ¡ZAZ!, que me pego de nuevo en el mismo brazo en el mismo lado (debajo del hombro) con el marco de la puerta. Chale.

3.- Luego cocinando me agacho a probar o no recuerdo a qué pero a algo, y tampoco le mido y ¡paz! que me pego con la campana en la frentesota. No, ese no me dolió porque la campana es como de aluminio, pero por lo mismo fue como si rebotara sobre el aluminio y mi cabeza estaba como dando vueltas, rebotándole algo adentro.

4.- Y hoy, para acabarla, abro la llave del filtro para echarle agua a la olla y hervir las calabazas, me volteo a ver como van mis huevos ahogados y ¡oi! se me olvida cerrarle y hago un charco en la barra que se escurre hasta los cajones de las ollas. Bien, a limpiar todo.

Espero y esto sea realmente un lapsus y no le de por quedarse permanente en mí.
* * * *

lunes, noviembre 24, 2003

Nacos en Masa!


Fuimos a ver a Café Tacvba al Parque Agua Azul o algo así, donde se pone el tianguis cultural. Llegamos y obviamente, como todo lo que es gratis, estaba hasta las chanclas. Nos ubicamos de tal manera que los arbolitos no nos taparan la visibilidad (que nadie les explico a estos que no es bueno hacer conciertos donde hay arbolitos, parece que no); bueno, terminó de tocar Plastiko con su ridícula canción changuito reggae, y la gente pensó que seguía Café Tacvba pero noooo!, seguían Los Prisioneros y bueno, los pobres chilenos salieron a tocar sus canciones y algo nos decía que los bajarían.
Lo dicho, la gente comenzó a gritar Cafeta, Cafeta y hacerles señas obsenas en signo de que se bajaran. Jorge González lo tomó con filosofía y sólo dijo:

-Bueno, parece que no nos está yendo tan bien como nos dijeron que nos iría aquí en Guadalajara, así que con está canción nos despedimos. Tren al Sur.

A mí me dio mucho corage, yo creo que era la única que coreaba sus canciones, sexo sexo, sudamerican rockers y demás, pero parecía que esos pubertos no conocen ni el rock sudamericano y menos, la historia de Chile, por lo que haberles dicho o explicado la dictadura militar en chile y el rock de aquellos tiempos.... hubiera sido inútil...¿para qué?

Pero el colmo no fue ese, el colmo fue, y fue también cuando dije:
-¿Y critican a los chilangos?
Fue que la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios de GDL) organiza este tipo de conciertos gratuitos porque su lema es La Cultura está en la calle, y bueno, mientras preparaban los instrumentos de los tacvbos pusieron un par de spots sobre sus eventos masivos anteriores, y dale, que comienzan diciendo que no sé que pinche día se presentó en no sé dónde diablos Pito Pérez, no, pues que se me aloca la gente, que corean las canciones y que se ponen a bailar y hacer slam con una maldita pista de Pito Pérez. Luego Maldita y otros grupos. Pero por Dios y por la Virgen.... era una pista, no era el grupo en vivo, era una piiiiista!

Bajaron a Los Prisioneros y se atreven a bailar y cantar Pito Pérez.... Decadencia...

Luego ya salió Café Tacvba y como siempre... se la rifaron... ahora hasta hicieron coreografía con la de Déjate caer de Los Tres... al menos, salvaron mi noche, desdichada por compartirla con esa masa de nacos incultos del rock.
* * * *

jueves, noviembre 20, 2003

¿Te acuerdas Sandrita de nuestra mojada en el Chopo?
Desde ahí apestan mis tennis negros, cada vez que me los pongo apestan...
¿Cómo salvarlos?
* * * *

Sólo hay una cosa peor en este mundo que la gente pendeja.

Una mujer pendeja.

Y últimamente he visto tantas.

Dios me castiga.
* * * *

-Ey párate, párate que va a hacer pipí en un bote.- Victor se para y como 3 weyes se bajan de la camioneta a miar (¿o mear???). Suben.
-Y ya dejen de pistear con una chingada- grito yo.
Hace apenas un par de horas que salimos de la ciudad rumbo al DF y estos mongoles quieren pararse en cada caseta. Qué no ven que nos faltan como 8 o más casetas, y al paso que vamos no llegaremos al concierto.

Vamos todos a ver a A.F.I. al Salón 21 del D.F. nos vamos todos en bola para que salga más barato, somos muchos y sea más rápido. Allá nos prestarán un departamento de la novia rica de Becker, así que no me quedaré con mi familia. Por un lado está bien porque todos en mi familia querrán conocer a mi novio y no querré presentarlo y por otro lado, no tanto porque domir en sleepings y no en cama rica de mi abuelita y con puros batos no es tan chido, pero igual. Sólo vamos Alicia y yo de morras. A ella la acabamos de conocer, siempre va a comprar discos al tianguis al puesto de Victor y B. es chida pero está morra.

Al fin luego de detenernos a echar gasolina y agua la camioneta llegamos al D.F. Entramos por Naucalpan, ahí nos esperan para guiarnos al depa. Nada, por aquí no es. Damos vueltas y Victor se está estresando porque los chilangos manejan pa´la chingada, y sí. Pablotas está histérico porque está usando el roaming de su celular y no damos con el lugar. Yo estoy de malas. Siendo que en el DF todos las calles tienen nombre por qué carajos no nos dan mejor la dirección. Estamos en el Estado de México, es lo mismo pero no damos una.

La morra ya se fue a recoger a los que llegarán por avión y ahora su hermana nos dirige por teléfono para llegar a su casa y o el departamento. Llegamos, al fin. Ahora su mamá se ofrece a llevarnos (guiarnos) al Salón 21 a Polanco, ahí vamos, de satélite a Polanco hacemos 8 minutos, oooochooo. Así maneja la loca de la hermana, echa la madre como si trajeramos bocho y no una camionetota de semejante tamaño.

Al fin llegamos. Que bueno porque yo estoy histérica. Al menos iba de copiloto y no aplastada con todos, tengo el poder del radio, asiento y ventana para mí. Ah pero eso sí, las cervezas que no se acababan me las daban a mí para tirarlas por la ventana (el líquido, nada más, y así tirar los botes en bolsas) Se me apesta la mano y yo ni pisteo.

Al fin entramos, toca Ducto. Al final de Ducto un imbécil le pega a una señora en la nariz porque le dijo cuidado. Chale están locos. Me salgo de la bola y me voy a una orilla. Ahí estoy, entre que veo y no veo. 2 tipos al lado me dan serenata y me cantan las canciones. Quiero matarlos. Al frente una pendeja mueve sus chinos güeros como si estuvieramos en concierto de Metallica. Doy un paso atrás, insiste en golpearme con sus cabellos, doy otro paso atrás. Mi novio sabe que si insiste la vieja la voy a madrear, ya tengo el puño cerrado pero la divinidad la ayuda y se marcha. Bien. El concierto rifa y esperamos afuera el after party de los ducto hasta que nuestros pies piden sentarse y el estómago comer.
- Que es en Casas Grandes de la Narvarte- Damos miles de vueltas. La chilanga no sabe llegar, no hay party, la dirección está mal.

- Es que a esta hora no hay nada abierto más que tacos wey- dice alguien.
- Sí, tú, en todo el D.F no hay nada 24 horas je je- pienso yo- Deberíamos ir al Café de Chinos de Revolución. Comen en un Oxxo yo sólo quiero dormir.

Estamos en la Roma, ahí está el mini depa que nos prestan. Al final dormí como pude en el suelo, me bañé con agua caliente en 3er. lugar por la gran amabilidad de Pakito y Pablotas (me quieren). -Pobre Alicia, no son tan atentos con ella, casi nadie la conoce-, y después de comer-desayunar en la Z. Rosa vamos de regreso. Otra vez soy copiloto. Y esta vez nada de pararse a miar.
* * * *

Lo acepto, lo acepto ahora que estás lejos, con todo y tu indiferencia, con todo y tu desconocimiento por saber quién soy yo. Con todo y nuestros gritos, nuestras peleas, con todo y eso, te extraño tanto mamá, me haces tanta falta, aunque sea tu silencio.

Te extraño tanto mamá.
* * * *

Mail:

luz luz luz

fuerte amiga, que somos guerreras...

(gracias, gracias (digo yo) )
* * * *

miércoles, noviembre 19, 2003

Comienza a hacer frío, me siento mejor.
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jueves, noviembre 13, 2003

Cumpleaños de la Monito

Happy Happy Happy Birthday
Happy Happy Happy Birthday

(cántese con estilo de R & B)
by Yvonne Lo (chiste local)

Happy Birthdaaaay my friend.
Miss you
* * * *

Si, si si, a darle, a darle.
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miércoles, noviembre 12, 2003

Cuando era niña me sentaba en la orilla de mi cama y me ponía a llorar. Nunca nadie se dio cuenta, y es que yo lloraba porque me sentía muy sola. Y esa sensación nunca se ha marchado. Un eterno estado de ánimo dentro de mí.
Hoy es uno de esos días en que tengo ganas de escribir una carta suicida y despedirme de todos. Sí, ese lado que nadie conoce, sí, no siempre puedo ser optimista.
Tal vez alguna noche me atreva a hacerlo, no sólo a desearlo. O tal vez un día mi Dios, en el que tanto creo y sólo es mío, se anime a llevarme.
Le he dicho que la gente se acostumbra rápido a la muerte, que nadie me extrañaría demasiado. A la gente le gustan mis orejas, por como las uso, porque aunque hable mucho, también sé escuchar, y mejor que nadie. Eso extrañara la gente, pero nada más. A la larga, todo el mundo me suplirá como suelen hacerlo. No es queja, no, no. Es condición humana lo sé. Nos olvidamos de los demás. Ven, por eso se lo digo, nadie me extrañará lo suficiente.

Le he dicho, pero no sé si no me cree o me cree útil para el mundo. Sí es así, que me lo diga porque yo no veo mi utilidad. O tal vez ni ha tenido tiempo de atenderme. Si tuviera más poder sobre él se lo exigiría pero no.

En noches como esta, me gustaría morir para no despertar jamás.
* * * *

martes, noviembre 11, 2003

Este fue el año de los encuentros. Es por eso que tuve un encuentro contigo. Es por eso que pude verte y encontrarte de nuevo. Ligero, como nunca te había visto. Petulante, como siempre.
Dijiste que me veías cansada, no sé si haya sido cierto, o lo hayas dicho sólo para hacerme sentir mal. La verdad es que no me importo. Sí, estaba cansada, pero no envejecida. No me importó porque de pronto, de pronto tus palabras sonaban huecas y, mientras hablabas podía transportarme a otro lugar a pensar que los de entonces, ya no éramos los mismos.

Este año me encontré con mucha gente que hace años no veía, mucha gente que tenía ganas de ver. Tal vez por eso, tal vez y sólo tal vez por eso este año te encontré de nuevo. Demasiado tarde para los 2.
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lunes, noviembre 10, 2003

En teoría todo esto debería ir pasando, en teoría yo debería de sentirme feliz, en teoría la física parecía sencilla y también la química. En teoría, sí, en teoría salir de la universidad sería un gran paso. En teoría ser profesionista te abre muchas puertas.
En teoría la vida es bella.
En teoría....
pero en práctica, sigo sin trabajo (no he buscado mucho, por eso esto no
es queja) en práctica la vida no es tan bella, y en teoría esta sensación ...
de extrañarte... no se ha ido...
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domingo, noviembre 09, 2003

Está inflamado, duele, no se puede doblar y girar le duele mucho.
Mi vientre está enfermo y yo con él.
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viernes, noviembre 07, 2003

La geografía nunca ha sido mi amiga, por eso me juega ahora tan rudo.
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jueves, noviembre 06, 2003

P D : Chavo rockero! yo lo quiero más y lo espero, siempre lo espero...
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Esas cosas que recuerdas, eso que pasamos. Eso que recuerdo ahora que ya no estamos juntos. Tan tuyas y tan mías. Tan vigentes en mí, tan tangibles en ti. Yo sólo puedo recordarlo cerrando un poco los ojos y callando mucho, en cambio tú puedes sentarte en el mismo lugar donde alguna vez lo hicimos, puedes recorrer las mismas avenidas, y hasta hablar de los mismos teléfonos que yo te marqué.

Esas cosas que vivimos, esas cosas que me recuerdan que me recuerdas y que yo, ya no debería de recordarte.

Olvidar, nunca ha sido mi fuerte.
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miércoles, noviembre 05, 2003

Ese viaje significaría más de lo que ellos 3 imaginarían. Ese viaje se volvía más personal que el festejo del término de algo.

El chico más alto necesitaba dejar de extrañar. Necesitaba soltar las manías de quedarse colago buscando rastros de lo que ya no existe. Necesitaba poner tierra entre él y su secreto de extrañar lo que ya no le pertenecía, mirarse en el espejo y que le gustara el reflejo, encontrar el camino de posibilidades que se supone se abría ante él y el término de. El viaje le demostró que debía saberse fuerte y sobretodo que no estaba solo.

En cambio la chica más blanca y más delgada, debía sentirse sola. Le urgía ver desde la distancia lo que desde cerca no se alcanza a percibir. Debía sentirse sola y tomar una de esas decisiones que duelen mucho, aceptar que lo que más quería no podía estar con ella. Saberse capaz de seguir sin máscaras. Y el viaje le mostró su rostro en los ojos de alguien más, los nervios y mariposas estomacales. Saberse fuerte y sorprendida, saberse sola pero no caída.

Y la chica que no habla bien el inglés, debía asimilar sus decisiones, tragar de un sólo sorbo el cambio que vendría. Mantenerse firme ante su convicción y basar su popularidad en algo más que el punk. El viaje le enseñaría si ser anónima le gustaría. Y le enseñó a ser ajena y parte de. La sacudió y le hizo más preguntas que darle respuestas. Preguntas que debía hacerse y no había logrado descubrirlas.

El viaje significó más que el simple festejo de graduación. Encontrar todas esas cosas que simplemente te habías negado a hallar.
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Nooooooooooooooooooo donde está mi super post.... ¿?

¡ ¡ ¡ ¡ ¡ L o s t e n n i s r i f a n ! ! ! ! ! !

martes, noviembre 04, 2003

Necesito un trabajo antes de que la televisión me seque el cerebro.
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domingo, noviembre 02, 2003

No, no es una obligación, sólo debe ser deseo, si no lo tienes... mejor no lo hagas. No por mí, la compasión no es para mi, no va conmigo ni la necesito.
Lo que necesito no está.
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-Y tú ¿a qué te dedicas?
-A extrañarte... O tal vez a evitarlo (extrañarte).
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